viernes, 27 de febrero de 2009

La Fuente de Jade



Oculta en fina seda se alza
una hermosa fuente de jade
que nunca deja de manar.

Tras curvadas montañas discurre
─escondido entre pálidas rosas─
el manantial que anhela mi sed.

Vibran orgullosos montes de luna
acompasados al galope de los caballos,
cuando bajan a comer el tierno musgo
que cubre las tierras en primavera.

Ríos de plata rompen
por ardientes precipicios;
troncos de marfil brotan
en la cálida madrugada.

Y la puerta, siempre abierta,
espera cada noche impaciente
la caricia que reclaman los goznes,
la luz que haga brillar su aldaba.

Self Control



He podido perecer muchas noches,
durmiendo ajeno a peligros múltiples.
A punto he estado de perder el control
sobre animales, máquinas y hombres,
justo en los momentos más difíciles.
Pero siempre guardaba un comodín
que me permitiese jugar seguro.

Tú eres la carta que oculto.

Balduino de Jabardo



Para B. Martín Benito

Era un coleccionista de pasiones.
Por su lecho habían pasado
todo tipo de mujeres:
varios cientos de doncellas,
numerosas lolitas quinceañeras,
melancólicas gatitas,
tigresas aleonadas,
muchachas de exóticos colores,
niñas, nenitas y princesas.
Era un auténtico donjuán,
un impenitente vividor.
Bailaba con habilidad los tangos
y derrochaba sensualidad
cuando atraía hacia sí
la redondeada flor de un talle.
Rozaba el canon de perfección,
aunque carecía de racional mesura.
Siempre se encontraba
en un profundo estado
de embriaguez vital.
Su lujuria carecía de límites.
Nunca rechazó la dulce
exquisitez de un beso,
tampoco eludió jamás
el felino reclamo de una mirada.
Rubricaba su acusada y peculiar
personalidad, con una inolvidable
sonrisa de pícaro niño travieso.
Todas pretendían enjaularle
pero él era un espíritu libre.

Guerrero a pecho descubierto,
infatigable caballero del amor.

Mujeres, si el deseo no visitó
vuestras cálidas nubes de seda,
a Balduino de Jabardo buscad,
que él sí sabrá cómo satisfaceros.

La infidelidad del lino



Por primera vez te he sido infiel
sin que me lo puedas reprochar.
Las blancas sábanas de lino
te han echado en falta esta noche,
susurrándome tu nombre al oído
en numerosas ocasiones.
Me decían que recordaban
tus pies fríos, el olor de tu cuerpo.
Que notaban caricias diferentes
en los pliegues de su desorden.
Los espejos decidieron
mirar en otra dirección.
El edredón terminó aliándose
con los tres cojines grandes
y se escondieron bajo la cama.
Entre todos me mostraron
el testimonio de tu ausencia.
Y opté por ponerme ropa de abrigo
porque se anunciaba el invierno.

Nada



A los niños de la guerra

Decía odiar la guerra,
aunque se había acostumbrado
al estallido de las bombas.
Perdió su niñez
entre los escombros de las ruinas,
con el temor de ser sepultada
por el silbido del infierno.
Necesitaba volar, huir,
alejarse de aquella locura
escondida en un suspiro
esperanzado del viento.
Su mirada me hablaba
de los abismos del amor,
con ojos impregnados
de una profunda tristeza.
Nada lo era todo.

¿Y tú qué quieres? —me dijo—.
Quiero el rocío de tu boca,
dulce manantial del que brotan
las aguas que beben mis tierras.
Quiero llenar mis velas
con la brisa exhalada por tu pecho.
Quiero todo y no te tengo,
Nada.

Ceguera histérica



No podía imaginarla en los brazos
de otro hombre, recibiendo caricias
que no fuesen las mías,
siendo amada por otro.
Era imposible que labios extraños
recorriesen la tersura de su piel,
que manos ajenas la izasen en mi ausencia.
Me resultaba inconcebible pensar
que se pudiese derramar su cuerpo
sobre músculos tensados distintos
a los que ella ungió en mí.
Jamás deseé averiguar la causa
de sus retrasos y faltas constantes,
nunca sentí la necesidad de hurgar
entre sus cosas o en su vida anterior;
ni siquiera supe ni quise entender
el motivo de su abatimiento.
Pero una noche fue vana la espera,
inútil la tarea de imaginar
excusas y confiar en su regreso.

Con una breve nota justificó su marcha,
sin darme una oportunidad de perdonarla,
de seguir ignorando.

Quién pudiera...



Quién pudiera
hacerte dormir
hasta mi vuelta
con un beso.

Niña del Buen Aire



El sofoco habitual de la noche sevillana
invita a pasear y adentrarse por el Aljarafe
en busca de una leve brisa, exhalada
en la pena de un Guadalquivir cautivo.
La Cartuja al fondo me deslumbra un instante,
como ciega el brillo de las gotas del rocío
exhibiéndose en su fresca desnudez.
Reclinado sobre el brocal del aljibe,
siento la atracción sarracena
de un embrujo en cuarto creciente,
reflejado en la negrura de las aguas.
Azulejea la fuente morisca,
fluye el agua por entre angostos caños,
arrullando aspidistras y azaleas.
Irrumpe el desgarro de una guitarra
acallando los sonidos de la noche;
arcos y columnas se precipitan
a la cálida luz de las farolas.
Pasos lentos, acompasadas palmas,
y quejíos roncos en la garganta.
Brazos arqueados acariciando el aire,
palpitante piel morena de Sevilla,
cautivador embrujo de marismas y olivares
derramado en un rostro trenzado con suspiros:
modelo de vírgenes de labios ardientes.
Siempre la esperé con angustiosa pesadumbre,
porque sin conocerla la amaba. Y con ella
sé que pierdo el corazón. La vida pierdo.

martes, 24 de febrero de 2009

Dádivas de la vida de Emilio Serrano


Queridos amigos:

Mañana miércoles, 25 de febrero de 2009, a las 20.00 horas, tendrá lugar la presentación del libro Dádivas de la vida, de Emilio Serrano, publicado por Sial Ediciones, en la Asociación de Escritores y Artistas Españoles (C/. Leganitos, 10, 1.º Dcha. 28013 Madrid. Tel.: 91 559 90 67).

Intervendrán en el acto:
Manuel López Azorín, poeta,
Teo Rubio, poeta y director de la tertulia Gerardo Diego del Café de Oriente,
Basilio Rodríguez Cañada, editor y presidente del PEN Club de España,
y el autor del libro.

No faltéis. Os esperamos.

Sial Ediciones
C/. Bravo Murillo, 123 - 3.º Izda.
28020 Madrid
Teléfono: 91 535 41 13 - Fax: 91 535 70 53
Correo electrónico: prensa@sialedicion.es

Emilio Serrano Sanz (Blesa, Teruel). Doctor en Filología, alumno de Dámaso Alonso, Rafael Lapesa y Carlos Bousoño. Profesor universitario y catedrático de Lengua y Literatura Española. Ha publicado: En espiral inmensa. Forma interior y cosmovisión en las Rimas de Bécquer (1980), Hierofanía solar en la poesía de Juan Ramón Jiménez (1981), Walden como teoría literaria (1988), Los géneros literarios, caminos tradicionales de libertad creadora (1989). Realizó reseñas para la revista Arbor (1982-84) y publicó una compilación de sus trabajos en Mitología del poema (1986). Con El ritmo prodigioso (1991) se iniciaba la proyección de su obra creativa. Dádivas de la vida es una antología que recorre un amplio itinerario poético.

Dádivas de la vida
A diario recibimos innumerables regalos que no solemos apreciar; la naturaleza nos obsequia continuamente con fenómenos, acontecimientos, imágenes, sonidos, texturas, sensaciones múltiples y agradables producidas por todo cuanto nos rodea en nuestra existencia cotidiana. En nuestro particular hábitat, contexto o medio podemos hallar, sin ir más lejos, material existencial suficiente para desarrollar una obra creativa de inabarcables proporciones. Son las pequeñas cosas, la quintaesencia de la cotidianidad, el reflujo literario que producen las vivencias.
Como afirmaba Séller, existe una inefable elocuencia en el viento, y una melodía en el discurrir de los arroyos y en el murmullo de las cañas que hay en sus orillas, que por su inconcebible relación con algo encerrado en nuestro ánimo arrastra a los espíritus a una danza de éxtasis desatado.
Emilio Serrano, blesino que ha vivido buena parte de su vida fuera de sus tierras turolenses (el pequeño municipio de Blesa está ubicado en las cuencas mineras, en el margen izquierdo del río Aguasvivas), dedicándose profesionalmente a la docencia universitaria y finalizando este quehacer profesional como catedrático de bachillerato, tanto en España como en Iberoamérica, procurando mantener siempre viva la llama de su vocación poética. Como estudioso ha trabajado la obra de autores clásicos y contemporáneos referenciales: Bécquer, Juan Ramón Jiménez, Wallace Stevens, Rafael Alberti, Shakespeare, Thoreau, Ramón J. Sénder… Como crítico ha ejercido su trabajo en diferentes medios y como teórico de la literatura cuenta en su haber con importantes obras.
Sin embargo, Emilio ha preferido no precipitarse en la publicación de su producción poética, en ese afán de pulimento de las palabras y de profundización en los conceptos. Poesía esencial, pues, la de nuestro autor, que busca el alma de los objetos y de los seres vivos, y que se nutre de la íntima comunión con la naturaleza que le rodea, y donde se encuentra especialmente a gusto y realizado.
Así pues, Emilio Serrano nos aporta un conocimiento intuitivo y misterioso de la divinidad (gnosticismo), llegando incluso a atribuir vida anímica y poderes especiales a objetos animados o inanimados de la naturaleza, otorgando casi vida sensitiva a las cosas. Aderezando siempre con filosofía y arte su verso claro, de cierta inspiración machadiana.
Dádivas de la vida es una antología literaria (poética) y vital de Serrano Sanz, que incluye poemas de juventud, haciendo un recorrido de varias décadas, hasta los trabajos más actuales. Obra que analiza a la naturaleza como si de un libro abierto se tratase, llena de símbolos que hay que desentrañar; naturaleza como manifestación de lo divino.
La idea fundamental del libro es el alba (el poniente y el alba). Los amaneceres como símbolo pero también como representación de las estaciones (lo vemos especialmente en los haikus): muerte y renacimiento de la naturaleza. El ciclo estacional como metáfora de vida.
De esta manera, tras la luz del día, vendrá, inexorable, el ocaso, que nos impulsará a la búsqueda de un nuevo el alborear; vida tras la vida.
La poesía de Emilio Serrano nos muestra el ciclo de la naturaleza en su esplendor, exuberante, y en su declive. Su lectura se asemeja a la recitación de un salmo de alabanza a Dios, como una oración de vida y esperanza, como una invitación al goce de la plenitud. Y nos lo ofrece como testimonio de su búsqueda, introspectiva y formal, como fruto del trabajo de toda una vida. Una obra de madurez creativa que nos hará reflexionar y disfrutar a un tiempo de las pequeñas cosas, de las que por sencillas resultan imprescindibles. Una invitación a la poesía.
Basilio Rodríguez Cañada

miércoles, 18 de febrero de 2009

El ovillo de Ariadna






Queridos amigos:

Mañana jueves, 19 de febrero de 2009, a las 22.00 horas, tendrá lugar la inauguración del ciclo de recitales poéticos El ovillo de Ariadna, en el Café Hernán Cortés (C/. Hernán Cortés, 8, 28004 Madrid. Metro: Tribunal).

Intervendrán en el acto:
Luis Daniel Pino,
Verónica Delgado y
Basilio Rodríguez Cañada.

Habrá muchas sorpresas.

Más información en el blog: http://www.nihilobstat.blogspot.es/

No faltéis. Os esperamos.


miércoles, 11 de febrero de 2009

A Encarnita Huerta, in memoriam



El viernes 9 de enero falleció Encarnación Huerta Palacios, poeta, narradora y periodista madrileña, nacida en 1938, de múltiples registros estilísticos y de gran sensibilidad creadora. Deja tras de sí una amplia obra recogida en doce libros de poemas, uno de relatos y un último poemario póstumo, Zambullida en la música (Sial/ Fugger Poesía, 2009), que incluye un bello pórtico de su buen amigo Luis Alberto de Cuenca y una evocadora portada de Chus Cabrera; libro que se ha convertido en legado y síntesis de su mejor quehacer poético, y que no alcanzó a ver publicado por apenas unos días, cuya presentación estaba programada para el 14 de enero, fecha que se tornó en la de su funeral.
Mujer bondadosa y afable, contó con el cariño y respeto de todos los que la conocieron y frecuentaron. Inseparablemente unida durante sesenta y dos años a su marido, Simeón Martín Morales, con quien tuvo dos hijos, Sergio y Pablo, hizo gala de una inmensa generosidad y de un excelente sentido del humor, a pesar de llevar mucho tiempo luchando contra una larga y dolorosa enfermedad.
Poeta de vocación temprana e inquebrantable, obtuvo sus primeros premios siendo aún una niña. No obstante, demoró la publicación de su primer poemario, Alerta del alma inmortal (1980), hasta que consideró que su obra había alcanzado una madurez y un nivel de perfeccionamiento considerables. Los poemas de este primer libro, entre los que destacaríamos “La gitanilla”, “A mi marido” o “Paseo por mi calle”, se convirtieron en un fiel reflejo de la sociedad de esa época y en una magnífica muestra de la mejor poesía social contemporánea.
Sus libros posteriores dan fe de una búsqueda introspectiva y estética incansable, logrando alcanzar cotas literarias importantes, con el reconocimiento de los lectores y la crítica especializada.
Convencida de que la mejor escuela para un escritor es la lectura, en sus estanterías atesoró las obras de sus autores más queridos y admirados, copartícipes de tan fecunda labor literaria: Leopoldo de Luis, José Ángel Valente, Claudio Rodríguez, Juan Ruiz de Torres, Emilio Porta, Luis Alberto de Cuenca, Soledad Cavero o Enrique Gracia, entre otros.
Destacamos los versos que cierran de su último libro, que se presentará próximamente, en un entrañable acto de homenaje y recuerdo que le brindarán un nutrido grupo de amigos y escritores, a modo de despedida de la añorada y entrañable poeta: Salvemos la distancia/ que nos separa del misterio./ Es sólo una Palabra.

Basilio Rodríguez Cañada
Escritor y presidente del PEN Club de España

jueves, 5 de febrero de 2009

Tu cuerpo y otras dudas de Ignacio Cartagena


Queridos amigos:

El próximo viernes, 6 de febrero de 2009, a las 19.00 horas, tendrá lugar la presentación del libro Tu cuerpo y otras dudas, de Ignacio Cartagena, publicado por Sial Ediciones, en el Círculo Valenciano de Madrid (Paseo Pintor Rosales, 58, 28008 Madrid. Tel.: 91 549 84 01).

Intervendrán en el acto:
Andrés Aberasturi, escritor y periodista,
Basilio Rodríguez Cañada, editor y presidente del PEN Club de España,
y el autor del libro.

Se servirá un vino valenciano.

No faltéis. Os esperamos.

Sial Ediciones
C/. Bravo Murillo, 123, 3.º Izda. - 28020 Madrid
Teléfono: 91 535 41 13 - Fax: 91 535 70 53
Correo electrónico: prensa@sialedicion.es

Ignacio Cartagena Núñez (Alicante, 1977). Licenciado en Derecho y Diplomado en Estudios Políticos por el Colegio de Europea de Brujas y Master en Relaciones Internacionales por la Fundación Ortega y Gasset. En 2003 ingresó en la Carrera Diplomática, donde ha desempeñado diversos puestos en países europeos, y actualmente en la Embajada de España en Moscú.
Ha publicado poemas en varias revistas (el Caracol del Faro, Elgacena, Boca Bilingüe) y en 2001 ganó el Premio de Poesía Angel Urrutia Iturbe por su libro Memoria de un Desnudo (Medialuna, Pamplona, 2001.)

Tu cuerpo y otras dudas
Leí allá en 2003 Memoria de un Desnudo, el primer libro poético de un jovencísimo Ignacio Cartagena que me provocó una anotación en un cuaderno que dice: "Está buscando un lenguaje. Hay cultura, espacios y sensaciones. Me gusta".
Han pasado cinco años de aquella lectura y un texto inédito me depara ahora sorpresas. Leo Tu cuerpo y otras dudas de un tirón, releo algunos poemas y me paro en determinados versos. Anoto en el mismo cuaderno: "está encontrando su lenguaje".
Con los nuevos poetas me pasa siempre eso: intento comprobar que van alcanzando un decir propio porque, en poesía, ésta es sin duda la prueba definitiva de lo que están haciendo. Es difícil escribir poesía, y es más difícil leer la reciente con atención, dada la tradición histórica y contemporánea que ha creado ya casi un exceso de la palabra. Tengo, como seguramente tenemos todas y todos, algunos nombres que se han convertido en esenciales; son los que determinan siempre nuestra aproximación a otros libros.
Las dificultades de leer poesía se acrecientan cuando nos enfrentamos a un poemario que tiene como temática algo tan tradicional como el amor: se creó tanto, se versificó tanto, algunos colmaron tantas medidas... que hoy resulta difícil sin duda entrar en las palabras que intentan de nuevo poetizar ese universal de la literatura. Conozco tentativas, publicadas e inéditas, que despliegan desde el primer verso los rastros de su origen, se envuelven en él, diversifican influencias, y acaban aniquilando la emoción o el referente cultural con la evidencia del modelo.
Ignacio Cartagena me ha entregado sin embargo un libro que me parece nuevo desde el principio, en el que una dificultad añadida se despliega en cada poema, en cada verso, mediante el peligro de lo cotidiano. Si a una poética del amor le unimos lo cotidiano, podremos recorrer dos caminos posibles: el de la banalidad como el más frecuente; el de la trascendencia como itinerario imprevisible.
Me he encontrado con una obra en la que sobresale lo imprevisto, iniciada por un riguroso encuentro con el eros, porque "tu cuerpo está en mi casa", en recorridos por despertares, trasluces, libros, penumbras, sonrisas, ropa desordenada, relojes y tiempo, uñas mordisqueadas, observación de una pecera, frutas, dulces, lágrimas, licores, silencios, conversaciones, una ducha... sensaciones estructuradas por un sentir cotidiano que va construyendo enigmas paralelos que sirven para definir la experiencia. Y entonces, la trascendencia del lenguaje se construye, sin retórica, abriendo sensaciones naturales a todas las posibilidades de lo que se está viviendo: una vez, por ejemplo, la descripción de una pecera, del musgo, de los pequeños peces nadando y persiguiendo burbujas, llevan a la sensación de que "no importa si terminan/ flotando en el olvido", y el lector vuelve a repasar lo cotidiano con la sensación de la trascendencia con la que nos va envolviendo el tiempo y la memoria. Son chispazos e imágenes que transforman lo cotidiano, que lo hacen materia poética eficaz.
Como las "Mitologías breves" que crean la segunda sección del libro, iniciadas por un recuerdo del "Lamento en Elca" de Francisco Brines en el que el laurel se entronca a la cotidianidad, recuperada y expresada a partir de aquí por Ignacio Cartagena en su conjunción con el mito posible: Deméter, Atenea, Dánae, Dafne, Leda, Narciso, Penélope etc. son un entramado insólito para un acontecer diario que podría entrar en un culturalismo fácil, si no fuera porque la cultura aquí es expresión de vivencias personales de la que los nombres pueden ser referentes, pero en cuanto pertinencias no grandilocuentes: una sensación, un recuerdo, un acto, un momento, un lugar se conectan a un nombre, que a veces es la narración de un episodio vivido, en el que el "Nacimiento de Afrodita", por ejemplo, sirve como imagen próxima y sugerencia del eros; o lugares como Herculanum, que van de la sensación de la historia ("Debajo de las luces calcinadas/ las huellas de los últimos segundos") a una comida, la voz de la acompañante "surgiendo tibia en torno al vaso", y la interrogación sobre el inesperado ladrido de un perro. Fragmentos de aconteceres que en el mito pueden tener también su expresión natural y su eficacia poética.
"Los pasos en falso", subtitulada "doce relatos", forma la tercera sección del libro. Los textos no son parte de la moda del microrrelato, sino que se ajustan mejor a la noción de prosas poéticas. El acontecer es de nuevo vivencial, pero no hay desenlaces en las imágenes, que recrean un encuentro, la escritura del ser amado ("Ayer noche te puse en un cuaderno. No encontré lugar mejor para tu frágil cuerpo nocturno..."), su metamorfosis, la apasionada monotonía del comportamiento habitual, la lectura de una carta, la visita a un museo, un juego al escondite, una siesta, etc. Prevalece siempre la imagen, como en la plasmación de un otoño en el que las flores se exhiben en su nostalgia, mientras la acompañante susurra "porque no tiene más palabras".
Un buen libro es el que lector va a recorrer a partir de esta nota, escrita con el convencimiento de la intensidad que los poemas nos ofrecen. En el fondo, la relación narrada en Tu cuerpo y otras dudas no es otra cosa que una introspección y una forma de conocimiento personal, en un universo que adquiere su sentido por tácticas que tienen que ver con la vida y la cultura, recursos que se entrelazan en lección duradera.
Ignacio Cartagena, que es muy joven, tiene detrás una serie de experiencias que lo han ido situando en lugares diversos, entre los que están últimamente Tirana y Moscú por su condición de diplomático. Pero hay otros sitios (Alicante, Ibiza, Madrid, Roma) que determinaron períodos familiares en los que hay sin duda formación rigurosa y también alguna tristeza irremediable.
El autor tiene detrás también una apasionada relación con la poesía española, desde unos comienzos insistentes con la lectura de Jorge Guillén, a una permanencia casi como "poeta de cabecera" de Claudio Rodríguez. Hay también muchos otros nombres contemporáneos que crearían una nómina extensa que no voy a recorrer. Los poetas del Hermetismo italiano del novecientos han sido otra de sus lecturas.
Me gusta afirmar, en cualquier caso, que Ignacio Cartagena está adquiriendo ese lenguaje propio que ya he afirmado y que su modulación poética, su búsqueda de la palabra, discurre por caminos que tienen más que ver consigo mismo que con modelos que secundó como lector y depuró como poeta mediante un diálogo en el que ya prevalece su apasionada y asombrada originalidad.

José Carlos Rovira

lunes, 2 de febrero de 2009

El Mecánico del Swing 20 Aniversario



Querid@s amig@s:

CONCIERTO 20 ANIVERSARIO EL MECÁNICO DEL SWING (NUEVO LIBRO, NUEVO DISCO, BANDA REMOZADA).
El miércoles, 4 de febrero de 2009, a las 21.00 horas, tendrá lugar el concierto 20 ANIVERSARIO y la presentación del libro Memorias de un Hombre Orquesta, de Luis Farnox (El Mecánico del Swing), publicado por Sial Ediciones, en la SALA GALILEO GALILEI (C/. Galileo, 100) Tels.: 91 534 75 57 / 58. Metro: Islas Filipinas y Canal.

En el concierto interpretaran poemas del libro:
ÁNGEL PETISME, poeta y cantante.
PILAR ORDÓNEZ, actriz.
También acompañarán en directo a Luis amigos y artistas de la talla de TAN TAN GO, TENNESSEE, ÁNGEL PETISME, el editor BASILIO RODRÍGUEZ, la bailarina tribal ALMA SANZ, el maestro de la nueva copla MANUEL REY, los bailarines JULIÁN HERNÁNDEZ y RAFA FLORES... y sorpresas de última hora. Todo con una banda de lujo e integrantes permanentes de EL MECÁNICO.

No faltéis. Os esperamos.

Sial Ediciones
C/. Bravo Murillo, 123 - 3.º Izda.
28020 Madrid
Teléfono: 91 535 41 13 - Fax: 91 535 70 53
Correo electrónico: prensa@sialedicion.es