viernes, 19 de junio de 2009

Conspiración en el green. El informe Abayak de Francisco Zamora Loboch


Queridos amigos:

El próximo lunes, 22 de junio de 2009, a las 20.00 horas, tendrá lugar la presentación del libro Conspiración en el green. El informe Abayak, de Francisco Zamora Loboch, publicado por Sial Ediciones, en la Fundación Sur (C/. Gaztambide, 31, 28015 Madrid. Tel.: 91 544 18 18).

Intervendrán en el acto:

José Julio Martín Sacristán, director general de la Fundación Sur,
Justo Bolekia Boleka, escritor y profesor de la Universidad de Salamanca,
Inongo Vi Makomé, escritor de origen camerunés,
Julio César Iglesias, periodista,
Basilio Rodríguez Cañada, editor y presidente del PEN Club de España,
y el autor del libro.

No faltéis. Os esperamos.

Sial Ediciones
C/. Bravo Murillo, 123 - 3.º Izda.
28020 Madrid
Teléfono: 91 535 41 13 - Fax: 91 535 70 53
Correo electrónico: prensa@sialedicion.es

Francisco Zamora Loboch nació un 28 de agosto en Santa Isabel (Guinea Ecuatorial). Es escritor, músico, entrenador de fútbol y periodista. Como profesional del mundo de la información, ha pertenecido a un buen número de redacciones, entre las que cabe destacar Baleares, Actual, Pueblo, El Sol y El Globo. Dedicado especialmente a la prensa deportiva, colabora con Radio Nacional, el diario As y 20 Minutos. En 1991, recibió el Premio Nacional de Periodismo "Julio Camba" de manos de D. Gonzalo Torrente Ballester. Es autor del ensayo Cómo ser negro y no morir en Aravaca (Ediciones B, 1994) y de los poemarios Memoria de laberintos (Sial, 1999) y Desde el Viyil y otras crónicas (Sial, 2008).

Conspiración en el green. El informe Abayak

El Centro Nacional de Inteligencia español contrata los servicios de un modesto detective privado annobonés para que investigue entre los círculos guineanos qué pueden tener de ciertos los rumores que corren sobre los preparativos de un supuesto golpe de Estado en Guinea Ecuatorial.

Paralelamente, desde un exclusivo club de golf de Ciudad del Cabo, un Lord británico y su socio libanés mueven los hilos de una conspiración internacional cuyo propósito final es apoderarse y controlar la riqueza petrolera de la pequeña ex colonia española.

miércoles, 3 de junio de 2009

Espiritualidad y escritura



FERIA DEL LIBRO DE MADRID 2009 (Actividades culturales)
Pabellón Fundación Círculo de Lectores
Paseo del Duque de Fernán Núñez
Paseo de Coches de El Retiro (Madrid)

El domingo 7 de junio de 2009, a las 18.00 horas, tendrá lugar la mesa redonda sobre Espiritualidad y escritura y la presentación del libro El rostro de la soledad. Del decir a lo indecible, de Víctor Márquez Pailos, publicado por Sial Ediciones, con los siguientes participantes:

Julio Wais Piñeyro, monje cisterciense de Santa María de el Sobrado y escritor: "Espiritualidad encarnada",
Bernardo García Pintado, monje benedictino de Silos y escritor: "Espiritualidad y poesía",
José María Torrijos, fraile agustino y escritor: "El yo literario del impulso religioso",
Miguel García-Baró, profesor de la Universidad de Comillas y escritor: "Espiritualidad y filosofía",
Víctor Márquez Pailos, monje benedictino de Silos y autor del libro: "Espiritualidad y pensamiento".
Moderador: José Ramón Trujillo, editor y profesor universitario.

La cantante y actriz Maribel Per interpretará poemas musicalizados de Bernardo García Pintado.

Más información en la caseta de Sial Ediciones (número 294)

Os esperamos.

Sial Ediciones
C/. Bravo Murillo, 123 - 3.º Izda., 28020 Madrid
Teléfono: 91 535 41 13 - Fax: 91 535 70 53
Correo electrónico: prensa@sialedicion.es

Víctor M. Márquez Pailos nace en Gijón (1968). Cursa estudios de Filología en la Universidad de Oviedo, Teología en la Facultad de Teología de Burgos y Filosofía en el Instituto Superior de Filosofía “San Bosco” de la Universidad Pontificia de Salamanca. En 1991 ingresa en la Abadía Benedictina de Santo Domingo de Silos (Burgos).
De sus años universitarios recuerda con especial gratitud la memoria del profesor y sacerdote Juan de Sahagún Lucas.
A las lecturas de María Zambrano, propuestas en las aulas salmantinas por el profesor Luis Andrés Marcos, cree deber el nacimiento de su vocación al pensamiento. Al estímulo del filósofo y profesor Miguel García-Baró se debe el nacimiento de su primer libro, El rostro de la soledad.

El rostro de la soledad. Del decir a lo indecible
Al cumplirse once años del inicio de nuestra particular singladura editorial, hemos decidido ampliar la nómina de colecciones para poder acoger obras de naturaleza ensayística, que no aborden expresamente temáticas literarias o se engloben dentro del articulismo, subgéneros que encuentran acomodo en otra de las colecciones de Sial: Biblioteca Trivium de Textos y Ensayo.
A esta nueva colección la hemos denominado Sial & Silos Pensamiento, como testimonio de reconocimiento y gratitud a esta abadía benedictina en la que, al igual que tantos otros, hemos descubierto la hospitalidad de sus moradores, quienes nos han hecho depositarios de su afecto amistoso y fraternal. Monjes que reparten sus horas entre los oficios divinos, las tareas mundanas y la armónica belleza del canto gregoriano.
Otra de las razones que nos ha impulsado a vincular el nombre de Silos a la nueva colección ha sido la de recuperar el espíritu primigenio del monasterio como centro intelectual que viene desarrollando importantes proyectos culturales y bibliográficos.
También nos motivó el hecho de que la actual biblioteca monástica silense atesora un significativo número de obras de pensamiento, tanto en su vertiente filosófica, como en la metafísica o religiosa.
La última razón, aunque no la menos importante, la de que dentro de los muros de Silos se pergeñó la idea de esta colección, madurándose y enjaretándose los mimbres de la misma en distintas visitas posteriores.
Es preciso manifestar, por otro lado, que vincular nuestra marca editorial con Silos nos hace sentirnos especialmente motivados a quienes, tras la publicación de más de trescientos títulos, anhelamos que esta “joven” casa editorial siga creciendo y ocupe un lugar destacado en el panorama de las letras hispánicas.
Tampoco ha sido casual la elección de este libro, El rostro de la soledad. Del decir a lo indecible, de Víctor Márquez Pailos, monje del Monasterio de Silos, como primer título de la colección. Entre otros motivos, el hecho de que este trabajo haya surgido del propio modo de vida cenobítico, y el que al final de los tres capítulos principales aparezcan tres semblanzas de dos monjes y del abad de Silos, nos parece un buen punto de partida para la colección, ya que el libro es fuente y manantial a un tiempo; fuente que sacia nuestra sed de conocimiento y manantial del que brotan experiencias e ideas que son testimonio vivo de cuanto se explica y acerca de lo que se reflexiona.
También es preciso hablar, aunque sea brevemente, del autor, Víctor Márquez Pailos, monje, filósofo, poeta y escritor. Un humanista que ha dedicado su vida a profundizar en el estudio de las ciencias teológicas, el arte, la literatura y el resto de las Humanidades, con una excelente formación intelectual. Un religioso comprometido en la tarea de difundir la experiencia monacal, la alegría y el compromiso de su vocación y fe religiosas, e inmerso en la noble labor de avivar la inagotable llama del conocimiento humano y divino. En definitiva, una persona entrañable que desea hacernos copartícipes de su proyecto de vida.
Víctor Márquez es un autor novel, pero en modo alguno es un escritor primerizo, pues ha alumbrado diversos trabajos que, en su afán de dignificar lo que ha de ser proyectado hacia los demás, ha guardado largo tiempo para sí o, como mucho, ha compartido sólo con lectores muy cercanos.
Un primer libro, pues, que destila múltiples lecturas, elaborado con un particularísimo estilo en el que se fusionan diversos géneros literarios: ensayo, memorias, biografías, narrativa, poesía... A destacar el apartado titulado “A Clemente”, perteneciente a la tercera parte, “Decir nosotros”, que quizá podría ser el germen de un futuro estudio monográfico sobre la especial convivencia que tiene lugar en el cenobio, entre el abad y el resto de los monjes...
No quiero finalizar este breve introito sin mencionar el sintético, acertado y sugerente pórtico del profesor universitario y escritor, Miguel García-Baró, que invita a adentrarse en la lectura de esta opera prima de Víctor Márquez, a la que han de seguir muchas otras, ya que posee un amplio y profundo caudal creativo que es preciso canalizar hacia sus lectores.
Que así sea.

Basilio Rodríguez Cañada

Mesa redonda sobre "Guinea Ecuatorial en clave literaria"


FERIA DEL LIBRO DE MADRID 2009 (Actividades culturales)
Pabellón de Encuentros Carmen Martín Gaite
Paseo del Duque de Fernán Núñez
Paseo de Coches de El Retiro (Madrid)

El sábado 6 de junio de 2009, a las 11.00 horas, tendrá lugar la mesa redonda sobre Guinea Ecuatorial en clave literaria, organizada por Sial Ediciones, con los siguientes participantes:

José Menéndez Hernández, escritor: "El sueño de Guinea Ecuatorial",
Justo Bolekia Boleká, escritor: "Literatura e imaginario bubi",
Francisco Zamora Loboch, escritor: "Annobón: paraísos imposibles",
Antonio Carrasco González, escritor: "Imaginario colonial hispanoafricano".
Moderador: José Ramón Trujillo, escritor y profesor universitario.

Más información en la caseta de Sial Ediciones (número 294).

Os esperamos.

Sial Ediciones
C/. Bravo Murillo, 123 - 3.º Izda., 28020 Madrid
Teléfono: 91 535 41 13 - Fax: 91 535 70 53
Correo electrónico: prensa@sialedicion.es

De "Antología de novelas españolas sobre Guinea colonial"

A Guinea se llegó en 1778, aunque hasta 1858 no se puede hablar propiamente de inicio de la colonización por el estado de abandono en que se tenían los territorios. Más aún, quizás hasta finales del siglo XIX o principios del XX no hubo una población que se pudiera llamar colonia y ésta estaba reducida a muy pocos lugares. Hasta la década de los veinte del siglo pasado no se llegó a explorar todo el territorio español del continente africano. Así resulta lógico comprobar que las primeras referencias a esta colonia en la novela española aparezcan en 1886, año en que Donacuige escribe unos capítulos de muy poco detalle. Y hubo que esperar hasta los años que van desde 1921 a 1925 para encontrar los relatos de José Más, escritor al que la necesidad le levó a trabajar en la colonia y conocía de primera mano la vida en el país. En 1925 aparece La danza de los puñales, de Buenaventura Vidal, un intento a medias logrado de hacer una novela de aventuras africanas. Después sería Jesús R. Coloma quien dedicara algunos cuentos en 1928 y Joaquín Rodríguez Barrera una novela deslavazada, pero llena de detalles de vida indígena en 1931. En la época republicana Eladio Antonio Rebollo da a la luz una novela con más intención política que literaria.
La Guerra Civil obligó a muchos españoles al exilio. Uno de ellos Guillermo Cabanellas, antiguo funcionario colonial, publicó en Buenos Aires en 1944 La selva siempre triunfa. Y después hay que esperar hasta los años cincuenta para que se produzca una pequeña explosión literaria guineana, que nos trajo algunos de los mejores relatos del tropicalismo español. Fang Eyeyá (1950) de Germán Bautista Valverde, La selva humillada (1951) de Bartolomé Soler, Efún (1955) y La mujer del colonial (1962) de Liberata Masoliver, Tierra negra (1957) de Domingo Manfredi, Tres modos de vivir (1958) y Los que no se van (1967) de José María Vilá y En el bosque fang (1962) de Iñigo de Aranzadi.
La narración Guinea siguió tras la independencia del país. La situación colonial se encuentra en Manto verde bajo el sol (1973) de López Izquierdo, Historia de una maestra (1990) de Josefina R. Aldecoa, La última cacica (1990) de María Paz Díaz, El corazón de los pájaros (2001) de Elsa López y Al sur de Santa Isabel (2002) de Carles Decors.
A este panorama hay que añadir las novelas que los misioneros escribieron sobre este territorio: Alma española (1952) de Francisco Onetti, Operarios del última hora (1955) de Augusto Olangua y un cuento en Luces en la noche (1960) de Carlos E. Mesa. Y algunas novelas para el lector juvenil: En las selvas de África (1962) de J. Gabarras, Rumbo a Elobey (1974) de José Lorman, El aprendiz de Stanley (1999) de Paco Climent y Aprendiz de marinero (2000) de Armando Boix.
Poco más se puede añadir a la historia de la literatura colonial sobre Guinea española. Hay que citar dos novelas de autores indígenas, publicadas en la etapa española: Cuando los combes luchaban (Madrid 1953) de Leoncio Evita y Una lanza por el boabí (Barcelona 1962) de Daniel Jones Mathama. En el teatro han quedado pocas muestras de los que fue este periodo histórico: Bajo el sol de Guinea (1945) de Soria Marco y una obra cubana sobre los deportados de 1869, Fernando Poo (1983) de Ignacio Gutiérrez. Si hay una abundancia de relatos y poemas, publicados en las revistas y periódicos de la colonia, de escasa calidad y poca trascendencia. Una selección de esto se puede ven en las antologías de Nerín y Creus[1] para los escritores europeos y de Donato Ndongo[2] para los indígenas. A esto hay que sumar los relatos que dos escritores americanos, Horacio Quiroga y Roberto Arlt, dedicaron a la colonia española.
[1] Estampas y cuentos de la Guinea Española. Clan editorial. Madrid 1999.
[2] NDONGO BIDYOGO, Donato: Antología de la literatura guineana. Editora Nacional. Madrid 1984; NDONGO BIDYOGO, Donato y NGOM, Mbaré: Literatura de Guinea Ecuatorial (Antología). Sial. Madrid 2000.

Antonio Carrasco González

martes, 2 de junio de 2009

Leyendas y relatos de Guinea Ecuatorial y Los últimos de Guinea. El fracaso de la descolonización de José Menéndez Hernández



Queridos amigos:

El próximo jueves, 4 de junio de 2009, a las 20.00 horas, tendrá lugar la presentación de los libros Leyendas y relatos de Guinea Ecuatorial y Los últimos de Guinea. El fracaso de la descolonización, de José Menéndez Hernández, publicados por Sial Ediciones, en el salón de actos del Ateneo de Madrid (Calle del Prado, 21, 28014 Madrid. Tel.: 91 429 74 42).

Intervendrán en el acto:
José Luis Abellán, escritor,
Luis Prados de la Plaza, periodista y cronista de Madrid,
Juan Manuel Riesgo, profesor de Historia y vicepresidente de la Asociación Española de Africanistas,
Basilio Rodríguez Cañada, editor y presidente del PEN Club de España,
y el autor de los libros.

Con la participación especial de Suyapa Hernando.

No faltéis. Os esperamos.

Sial Ediciones
C/. Bravo Murillo, 123 - 3.º Izda.
28020 Madrid
Teléfono: 91 535 41 13 - Fax: 91 535 70 53
Correo electrónico: prensa@sialedicion.es

José Menéndez Hernández (Madrid). Licenciado en Ciencias de la Información, Doctor en Derecho, del Cuerpo Superior de Administradores Civiles del Estado, Registrador de la Propiedad y ex Magistrado del Tribunal Supremo.
Colaborador de ABC y de TVE Guinea durante la Autonomía y en Tegucigalpa en 1968.
Autor de quince libros y de más de doscientos trabajos sobre temas jurídicos.
Profesor de la Universidad Complutense durante ocho años. También docente en la Universidad de Honduras y en la de las Islas Baleares durante dos años.
Columnista de Nuevo Diario de 1972 a 1975.
Los últimos de Guinea. El fracaso de la descolonización

Guinea Ecuatorial, antigua colonia española desde 1778, obtuvo su independencia hace cuarenta años, el 12 de octubre de 1968.
Anteriormente, en 1959, los territorios españoles del golfo de Guinea adquirieron el estatus de provincias españolas ultramarinas, similar al de las provincias metropolitanas, adoptando oficialmente la denominación de Región Ecuatorial Española, regida por un gobernador general que ejercía todos los poderes civiles y militares.
En 1965, la Asamblea de la ONU aprobó un proyecto de resolución en el que se pedía a España que fijase lo antes posible la fecha para la independencia de Guinea Ecuatorial.
En septiembre de 1968, Francisco Macías Nguema fue elegido primer presidente de Guinea Ecuatorial con el apoyo de movimientos nacionalistas ecuatoguineanos.
Macías eliminó a toda la oposición política e instauró una terrorífica y catastrófica dictadura, desatando tal animadversión hacia la comunidad española que, sintiéndose seriamente amenazada, abandonó masivamente Guinea.
El primer edicto de expulsión firmado por Macías estaba destinado al autor de este libro.
José Menéndez Hernández, testigo privilegiado de los acontecimientos históricos señalados, nos ofrece una visión pormenorizada, completa, amena y real de esos años, retratando magistralmente la sociedad guineana, describiendo en detalle la convivencia entre blancos y negros así como las intrigas políticas que marcaron el futuro de Guinea y acarrearon un acentuado complejo de culpa al pueblo español por no haber sabido emancipar dignamente a la denominada Perla de Biafra.
Los últimos de Guinea. El fracaso de la descolonización desvela claves fundamentales para entender una etapa oscura de nuestro pasado reciente y describe las vicisitudes de esos hombres y mujeres que, sin tiempo para recoger sus pertenencias y liquidar sus propiedades, tuvieron que abandonar a toda prisa el paraíso que sentían como su tierra y que todavía hoy añoran.
Fueron los últimos de Guinea. Europeos en los que aún late su alma africana.

Basilio Rodríguez Cañada

Leyendas y relatos de Guinea Ecuatorial

Conocí a José Menéndez Hernández hace ahora unos dos años, cuando la Revista de Registradores de la Propiedad me encargó una entrevista con él y tuvimos una agradable y larga conversación sobre su vida y su trabajo. En nuestra charla me habló, como no, de su estancia en Guinea, donde ocupó una plaza de Registrador cuándo aún era el país colonia española, y de dónde tuvo que salir casi por la puerta de atrás cuando el presidente Macías le invitó a marcharse de una forma muy poco ortodoxa. Menéndez se refería con bien controlada nostalgia a su época guineana, y retrataba un país atractivo para el recién llegado, donde los locales convivían de forma pacífica con los representantes de la metrópoli. Recuerdo que me contó cómo, viniendo de una España marcada por la escasez y el racionamiento, le sorprendieron los mercados rutilantes, las piñas de plátanos y las canastas que rebosaban langostas vivas, y que tuvo ocasión de bucear en mares templados y azules y de leer documentos de trabajo tumbado sobre la arena de la playa
Me acordé mucho de José Menéndez hace unos meses, cuando presenté la novela Guinea escrita por Fernando Gamboa, que retrata un país desolado y sumido en la corrupción, la miseria y los constantes abusos de poder, un país a la deriva cuyos habitantes malviven mientras pueden y se resignan a perderlo todo e incluso a morir en el momento menos pensado. Se supone que los guineanos son ahora lo que no eran en los años cincuenta: ciudadanos libres. Pero me pregunto cuántos de ellos ya han decidido que la única libertad verdadera que les queda es la que llega en el momento de la muerte.
Como él mismo cuenta, cada vez que Menéndez ha hablado de los errores cometidos en el proceso descolonizador, ha sido tildado de ingenuo. Quizá lo sea, pero a veces es necesario que haya personas que apunten que las cosas se pueden hacer mejor, aunque algunas verdades escuezan y muchos prefieran taparse los oídos antes de escucharlas y asumirlas.
Ahora, de los recuerdos de su etapa en la ex colonia española, José Menéndez publica estos cuentos extraídos de donde deben salir los buenos cuentos: de la literatura oral, de la tradición, de las historias escuchadas al amor de la lumbre, en el sofoco del estío o en el fragor de una tormenta. Son relatos sencillos y hermosos, leyendas locales pasadas por el tamiz de muchas voces y muchos contadores y que, seguramente, se han deformado lo indecible desde la semilla que les diera origen. Está la historia del dolor de una madre que convierte en pájaro al hijo desaparecido; la historia del hombre cruel a quien pierde su propia capacidad para hacer el mal; la historia del enamorado que vence con el ingenio las reticencias del padre de una mujer bella; la del hombre que se niega a entregar a su hermana; la de la muchacha que sabe bien de la inexorabilidad del destino; la de la ancestral sabiduría de los hechiceros, capaces de localizar al culpable de un delito... son, en fin, cuentos para leer y , lo que es más importante, para ser leídos y contados en voz alta, lo que es, sin duda, el más perfecto destino para todos los cuentos del mundo.

Marta Rivera de la Cruz